Modelos de Vida
Esta imagen fue tomada este verano en Marruecos, concretamente en la ciudad de Tánger, en su Medina o ciudad antigua, punto de reunión de todos los habitantes de esta importante urbe africana.
Denotativamente esta foto esta tomada desde el ángulo derecho superior y en primer término encontramos a la señora anciana con su gorro bereber y sus mercancías expuestas al público, y en segundo plano otra chica que pasa casi desapercibida debido a lo llamativo de la primera señora. La instantánea no cuenta con un enfoque muy definido ni una perspectiva muy cuidada, pues el bullicio de las calles es enorme y dificulta muchísimo hacer un encuadre cuidado o estético; si a ello le sumamos que las personas se niegan a ser fotografiadas (hay que contar con la autorización personal del modelo, como es obvio) por muy pintorescos o exóticos que nos resulten bajo nuestra visión. Dificulta su captura pues, o bien das una propina y pierdes lo espontáneo y cotidiano de la foto, o lo haces sin pedir permiso y te arriesgas a ser reprendido.
Es un impacto cultural enorme por lo diferente de sus costumbres y modo de afrontar la vida. La señora que aparece en la foto es Bereber, perteneciente al pueblo nómada del desierto, fácilmente reconocible por su característico sombrero. Todos los días se traslada a la medina para vender sus escasos artículos agrícolas; a veces, el trayecto puede durar horas, pues su residencia puede encontrarse muy alejada del mercado.
La mayoría de ellas son muy ancianas, pues tienen que trabajar hasta muy entrada la vejez para sobrevivir, pues no disponen de pensiones ni de ningún otro tipo de sustento.
Esta foto la realice primeramente por lo llamativo, diferente o exótico que me resultó (no en el entorno que fue tomada, pues son muchísimas las señoras en idénticas circunstancias), y también por la ternura que me despertaron estas señoras, con un carácter rudo y duro, pero unos ojos tiernos, en donde se ve claramente, sin necesidad de profundizar, lo arduo de su vida, pero de igual modo su satisfacción con sus circunstancias, sin dar tanta importancia a los asuntos que a nosotros tanto nos preocupan y ocupan: un trabajo importante, abundancia económica y material, etc,.
Da la sensación que frente a su fatigado y duro quehacer diario, afronta la vida con optimismo y satisfacción y eso me produjo un sentimiento de pequeñez, comprendiendo que otra forma de vida más simple o básica es igualmente posible o válida, sin tantos lujos u opulencias, que tal lejos de hacernos más fácil nuestra vida diaria, la complican o difuminan para hacernos sentir que no podemos pasar sin estas "comodidades" ni este modelo de vida que nos venden con único posible.
Un saludo!!!
Lourdes.
Un saludo!!!
Lourdes.

